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Bienvenidos a este sitio.
Espero que el material fotográfico presentado sea de vuestro agrado.
Estas páginas están dedicadas a la difusión de las Oficinas Salitreras
y los diversos Ferrocarriles del norte de Chile, que atravesaron
y aún atraviesan esta maravillosa parte de nuestro territorio. En
algunos lugares solo quedan restos de las estaciones ferroviarias
y eso es lo que se presenta.
Toda esta aventura de conocer, se inicia con un viaje terrestre
a Iquique en 1997. Mi conocimiento del norte se detenía en La Serena,
lugar de mis vacaciones hasta los 16 años y por tanto, llena de
recuerdos vinculados a la playa, la estación del ferrocarril, el
que se encontraba operativo en esa época, y donde pase muchas horas
mirando las maniobras en los patios y desarrollando el gusto por
ellos.
Partí en este primer viaje con una gran incertidumbre, dado que
el comentario unánime de mis allegados, estaba siempre relacionado
con la aridez y la sequía que se presentaría después de La Serena.
La ausencia de la palabra hermoso o tan solo bonito para referirse
al paisaje y las tierras que tendría que atravesar, era realmente
preocupante. Ahora, después de haber realizado una buena cantidad
de viajes, me he convertido en un pampino por adopción y nortino
por emoción. Este sitio es un tributo a la gente del norte de Chile
y a su paisaje, a los amigos que he hecho, y a la historia subyacente
por que existe por donde uno pase. |
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Mi publicación
Comentario extraido del Boletín Minero
de SONAMI, Mayo 2003
"Guillermo Burgos, Humberto Ojeda,. FOTOGRAFÍA
DEL SALITRE , Provincia de Antofagasta y Departamento de Tocopilla,
fotografías . Santiago, Editorial Orígenes, 2003. 141 páginas. La
publicación incluye hermosas fotografías pertenecientes al año 1920
agrupadas por las oficinas salitreras más prósperas de las antiguas
provincias de Antofagasta y Departamento de Tocopilla, en el cual
es reflejado un período muy difícil de la historia del salitre en
Chile que está marcado por el descubrimiento del salitre sintético.

Los alemanes en 1912 construían una gran planta de amoniaco sintético
y con el bloqueo comercial impuesto a comienzos de la primera guerra
mundial de 1914, terminaron de refinar el procedimiento, producto
de la necesidad de producir explosivos que el salitre natural de
Chile les negaba por la neutralidad asumida en el conflicto bélico.
Los alemanes fabricaron todo tipo de nitrógeno líquido requerido
para explosivos y luego reemplazaron el abono que se usaba para
la agricultura. Alemania, en aquel entonces, había sido el principal
comprador de este recurso minero nacional y comenzaba a acaparar
el mercado internacional que en ese momento era comprador de este
abono en Chile.
Ya en el año 1924 la industria del salitre había cambiado sustancialmente
respecto a lo que había sido a comienzos de siglo, y la cantidad
de oficinas en Tarapacá se reducía día a día por la obsolescencia
del proceso “shanks”, el agotamiento de las calicheras, los altísimos
costos del transporte, la legislación de seguro obligatorio de enfermedades
e invalidez, y la ley de accidentes del trabajo que contribuyeron
a elevar los costos de explotación. "
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